Hellinger y los movimientos del alma

Ahora diré algo sobre el alma, ya que el tema de esta conferencia es “los movimientos del alma”. ¿De qué alma se trata en este caso?
Aquí, entre nosotros, en el mundo de Occidente, bajo la influencia del cristianismo -pero si lo miramos bien, no fue el cristianismo, sino la filosofía griega que más tarde fluyó también en el cristianismo-, tenemos la idea de que cada persona tiene un alma, le pertenece, tiene que cuidarla, incluso tiene que salvarla, como si se pudiera perder.
Algunos incluso tienen la imagen de que el alma esté encerrada en el cuerpo, como en una prisión, y el alma desearía salir de esa prisión, para por fin dejar atrás al cuerpo y llegar al cielo, sin ese lastre. Es una imagen muy extraña.
Solamente quisiera aportar una diferenciación, para que veáis lo absurdo que es. Un hombre ama a una mujer. ¿Cómo la puede amar, si ambos llevan un alma en su interior, presa de su cuerpo? ¿Cómo pueden entrar en relación el uno con el otro? ¿Cómo pueden amarse, cómo podrían comprenderse, y si se miran a los ojos, por qué pueden mirar al corazón del otro, si cada uno está con su alma? No.
Ellos dos tienen un alma en común lo cual significa que ambos participan en un alma mayor. No es que cada uno de nosotros tengamos un alma, sino que todos nosotros pertenecemos a un alma más grande.
Cuando lo comprendemos nos volvemos serenos, el corazón se abre de par en par.
De repente podemos ver a todos aquí en una Gran Alma. Sabemos que estamos unidos con todos y que todos nosotros somos iguales en esta Gran Alma.
Esto es una idea muy bella, y en el trabajo con Constelaciones se evidencia que nos hallamos en un alma grande. Así es posible que sepamos qué es lo que ocurre en otras personas que ni siquiera conocemos. Esas personas pueden influir sobre nosotros. De repente podemos sentir como ellos, como si nos poseyeran, como si tomaran posesión de nosotros, y así, cuando esto ocurre, ya no somos nosotros los que tenemos que hacer nada, sino que el alma obra para ayudar a todos - siempre y cuando nosotros nos entreguemos a ella y nos abandonemos a los profundos movimientos del alma.
Pero, ¿quién sabe hacer esto? Muy pocos lo saben hacer. ¿Por qué? Hay algo que se opone.
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Artìculo Completo:
http://www.fritzgestalt.com/artihellinger.htm
Abrazos,
Magamundo.







